5 cualidades para un buen instructor

Hoy voy a escribir sobre qué tipo de virtudes permiten que un instructor fitness, preparador físico, entrenador personal o monitor de actividades dirigidas pueda disfrutar más de su trabajo y, a su vez, realizarlo de la mejor forma posible:

  1. CARISMA: Es posiblemente lo más importante. Algunos entrenadores, en cuanto empieza nuestro entrenamiento dirigido, nos transformamos y somos prácticamente otra persona. Algunos podemos pasar de ser muy o excesivamente tímidos en la vida personal, a ser un torbellino y un nervio en el trabajo. La gente, ya sea clientes o alumnos, consiguen motivarse más viendo a una persona activa, divertida y que les otorgue confianza. El don de gentes es fundamental.
  2. BUENA FORMA FISICA: Si vas a entrenar a un grupo de personas, club o incluso niños pequeños, por favor, ¡Cuida tu forma! No puede ser que nosotros mismos nos asfixiemos realizando un ejercicio que van a hacer las personas a las que instruímos.
  3. DAR CONFIANZA: Tu alumno o cliente puede ser tu amigo, eso ni lo dudes. Con los niños sí hay que mantener una disciplina y una jerarquía algo más férrea, pero trabajando con adultos, el hecho de confiarles alguna historia personal, darles respuestas a problemas que ellos mismos tienen o incluso verlos fuera del entrenamiento no tiene por qué ser una barrera.
  4. SENTIDO DEL HUMOR Y LA IMPROVISACION: Un entrenamiento es como una clase, puede pasar de todo y puede haber numerosas equivocaciones y lapsus por nuestra parte. No te preocupes, es totalmente normal, no eres el único. Si bien el sentido del humor y las “salidas” divertidas son un don innato, la improvisación puede no serlo. Se puede/debe aprender a improvisar ante fallos y errores de cálculo. Abre tu mente, reconoce tus errores y no dejes que tus carencias oculten tus virtudes.
  5. SABER PROGRAMAR: Por favor, duren más o menos tus entrenamientos o clases, preocúpate de que todos consten de las 3 partes fundamentales (calentamiento, parte principal y vuelta a la calma). Jamás olvides una de ellas, ya que cada una complementa a la otra. No olvides que el alumno o deportista sabe también que le va a faltar algo.

¿Qué hacer si nuestros alumnos son más experimentados o tienen algo que decirnos? Bueno, ahí añadiría una sexta parte: SABER ESCUCHAR. Se puede dar el caso de que des clase de pilates o pádel por ejemplo a una persona que lleva más años entrenando que tú o que entiende más de la materia incluso como aficionado. En ese caso lo que recomiendo es escuchar a la persona, no alarmarse, debatir y, llegado el caso, aplicar lo que veas conveniente de sus teorías o conocimiento.

Tanto ellos como nosotros aprenderemos. Feedback!

Anuncios

Comenta aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s