Lo que ocurrirá en el nuevo fútbol

Todo el mundo sabe que una vida sedentaria hace que los niveles de rendimiento de una persona se reduzcan y traiga consigo problemas de salud pero, ¿Qué ocurre con los deportistas de alto rendimiento?

Evidentemente, la vida de un deportista de alto nivel es muy diferente: trabajan con mayor intensidad, frecuencia y volumen de entrenamiento, por lo que un pequeño fallo o imprevisto en el camino hace que suponga un obstáculo a la hora de volver a su nivel anterior.

Este es el caso del fútbol, ¿Qué puede ocurrir tras prácticamente tres meses sin competir? Pues, aparentemente, varias cosas que son bastante evidentes y que enumeramos a continuación:

  1. El índice de lesionados por partido aumentará. Fundamentalmente se debe a que la preparación física de un equipo de fútbol no se puede basar en lo que haga cada futbolista en casa, y mucho menos cuando compiten con un calendario tan ajustado. No todos los jugadores tienen el mismo espacio y material en casa y habrá algunos que hayan tenido un nivel de forma un poco menor a esta etapa que hemos superado y otros que se habrán quedado exageradamente atrás. De hecho, la liga pionera (Bundesliga), ya registró en su primera jornada disputada en el pasado mes de mayo 14 lesionados. 
  2. La diferencia, por tanto, la marcarán los equipos que estén en mejor forma. Ya las dinámicas positivas o negativas de determinados clubes han pasado a la historia, de hecho, esto es como empezar de cero, salvo por la diferencia de puntos entre equipos. Es posible que el Leganés o el Betis puedan generar mejores resultados que, por ejemplo, el Real Madrid o el Villarreal. El “efecto ganador” observado en equipos como el Atlético de Madrid, que venía de ganar al Liverpool en el que se ha considerado el útimo gran partido del mundo disputado con público, puede verse afectado por una mala situación física de un determinado grupo de jugadores.
  3. El “Efecto Dortmund“, ejemplo a seguir. Por lo que hemos podido ver a día de hoy en la Bundesliga, el Borussia Dortmund ha hecho bien las cosas: se ha centrado en entrenar a cada jugador a nivel individual desde principios de abril y, en pequeños grupos, desde unos pocos días más tarde. El resultado de sacar a estos jugadores de casa tan rápido ha sido palpable: 4/5 victorias en lo que va de liga desde que se reanudó.
  4. No se respetarán las distancias y el fútbol, aunque nos quieran mostrar lo contrario por televisión, será muy similar al que siempre hemos visto. Salvo por la ausencia o limitación de público, el fútbol no va a cambiar mucho más. Ya se ha visto que es un deporte de contacto y no se puede evitar de ninguna manera que los jugadores coincidan en túneles, vestuarios, celebraciones y banquillos sin mantener la distancia de seguridad, por lo que tendremos una liga prácticamente similar a la anterior.
  5. El nivel bajará en los primeros partidos. En la bundesliga ya ha sido evidente que el nivel físico del fútbol ha bajado bastante pero, ¿Qué ocurre con el entorno técnico-táctico? Pues algo parecido. Los resultados han sido bastante escandalosos: 2-4, 0-3, 1-6, 4-1, 5-0, 0-5, 5-2… y así podríamos seguir. Fundamentalmente se debe a que el nivel de la defensa de ciertos equipos ha decaído, especialmente también en la cuestión estratégica, de ahí que no nos extrañe que en el comienzo de la liga nos encontremos con resultados tan abultados hasta que haya cierta readaptación.
  6. Mercado ¿Barato?. Pues sí. Además del problema de las finalizaciones de contrato que no se habían tenido en cuenta el 1 de julio, el valor de mercado de muchos jugadores bajará debido a que la temporada paró de un momento a otro y se frenó de golpe la rueda que giraba en torno a los fichajes. ¿El más perjudicado? Posiblemente el mercado francés, ya que su decisión de cancelar la liga ha sido demoledora para la posible compra-venta en equipos de la Ligue 1 y 2.

Como conclusión, este jueves día 11 comenzará una micro temporada atípica, con pocos descansos entre partidos, lesionados, mercados devaluados y sobre todo, resultados extraños. Tendremos que convivir con ello durante un tiempo pero, mientras dure, recuerden hacer sus pronósticos y seguir animando sus equipos desde casa.

Dedicado especialmente a Michael Robinson, uno de los comentaristas de ese gran Liverpool-Atlético de Madrid de Anfield y gran “compañero” al cual llevaba escuchando toda mi infancia y mi juventud. Descanse en Paz.